“Lo que a ti te hace bien, a otra persona puede no funcionarle”

Las Famosas “Dietas”

Seguro has escuchado hablar de la variedad de dietas que existen hoy en día: dieta vegana, la dieta paleolítica, la dieta keto, la dieta baja en grasa, la dieta alta en grasa y la lista sigue interminablemente. Vivimos en un momento en el que la ciencia de la nutrición es realmente amplia y espectacular, pero también muy confusa y contradictoria.

Detrás del fanatismo de cada enfoque, hay algo que no se toma en cuenta: somos más de 7 billones de seres únicos en este mundo y es imposible que exista un solo tipo de alimentación que le funcione a TODOS por igual. Mientras hay personas que se pueden sentir espectaculares al llevar un estilo de alimentación específico, hay otras personas que llevando este mismo tipo de alimentación se pueden sentir cansadas, sin energía o sin ánimo

Entonces ¿Qué hago?

Claro que es importante aprender de las mejores fuentes estudios y profesionales sobre cómo mejorar tu alimentación. Pero tan importante como es esta sabiduría “externa”, es tu sabiduría interna. Es decir, aprender a conectar conocer tu cuerpo y conectar con las señales y los síntomas que nos manda constantemente.

El cuerpo es demasiado inteligente y sabe exactamente lo que necesita. Nacemos con esta sabiduría pero lamentablemente al pasar los años personas externas nos van diciendo lo que tenemos o no tenemos que comer, la cantidad que debemos comer, y esta conexión se va perdiendo

Asimismo, debes ser consciente que tu cuerpo está en constante cambio. La alimentación que te funciona hoy, puede no funcionarte mañana. En invierno te provocarán diferentes cosas que en verano. En alguna etapa de tu vida te puede ir genial con un estilo de alimentación, pero luego de 5 años esos alimentos puede que no te hagan sentir bien. Tus necesidades y requerimientos de nutrientes dependen de diferentes factores, desde factores genéticos, edad historial médico, nivel de estrés, actividad física, etc.

Es imposible encontrar el tipo de alimentación “perfecta” con la que vayas a mantener por el resto de tu vida. Sin embargo, al estar en contacto constante con las señales de tu cuerpo, siempre podrás ir haciendo las mejores elecciones para ti.

¡Dile adiós a las dietas! 3 tips para descubrir el tipo de alimentación adecuada para ti

1. Lleva un diario de comida: anota qué comes durante el día y cómo te sientes después de cada comida (buena digestión, hinchazón, gases, con energía, con sueño…).

2. Presta atención a cómo te sientes: después de comer algunos grupos de alimentos como lácteos, gluten, granos integrales, menestras, proteína animal. Puede que te caigan bien o puede que no tanto, pero es en la consciencia donde te podrás ir dando cuenta. Procura elegir siempre los de mejor calidad.

3. Prueba diferentes combinaciones: carbohidrato complejo con proteína animal (ejemplo: quinua con pollo), carbohidrato complejo con proteína vegetal (ejemplo: arroz integral con menestras), proteína animal con verduras (ejemplo: ensalada con pavo), entre otras. Puedes también incluir una fuente de grasa saludable en algunas de tus combinaciones como palta, semillas o frutos secos. Observa cómo te sientes después de cada combinación. Satisfecha o con hambre? Buena digestión o gases? Cansado o con energía?

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