Hola!! En las siguientes líneas les cuento un poco sobre mí y mi proceso.

Actualmente tengo 26 años y vivo en Lima, Perú. Soy hija de unos papis increíbles y hermana de dos hombres y una mujer espectaculares. También soy tía de dos niñas hermosas y mamá del amor de mi vida: Gianluca, quien tiene un super papá al cual amo mucho.

En la universidad me gradué como Ingeniera Industrial, de lo cual me siento muy orgullosa y me ayuda día a día en muchas decisiones y acciones que tomo. Si bien estudié esta profesión con mucho esfuerzo por 5 años, en el camino de la vida me di cuenta que no era precisamente mi pasión. Les cuento cómo comenzó este camino de descubrimiento:

Antes de la universidad, el ejercicio y la alimentación nunca habían sido una preocupación para mi. Fui deportista de competencia toda mi vida colegial y en mi casa siempre se cocinó sano. En estas épocas no solía subirme a la balanza, simplemente no era una preocupación para mi. Pero, al entrar a la universidad se acabó el deporte y mi concentración total se fue a los estudios. Después de un tiempo me di cuenta que la ropa me quedaba cada vez más ajustada y ya no me sentía como antes. Así que me inscribí al gimnasio y fui por primera vez a un nutricionista. Listo, tenia mi dieta y mi rutina de gimnasio, pero qué creen que paso? Seguí las instrucciones uno o dos días con suerte. Y así me la pase un par de años, mi apetito no se cerraba con nada, tenía esa conocida ansiedad por comer (sobre todo dulces y comida chatarra) y simplemente no tenía fuerza de voluntad para hacer ejercicio. Incluso en esta etapa me fui de intercambio a Alemania por 6 meses, donde ni siquiera tenía la comida sana de casa y con todas las delicias que hay por esos lugares, ya se imaginan como terminé. Antes de volver a Lima, para aunque sea bajar unos kilitos, intenté la dieta de la piña, la dieta de la proteína y la dieta de la manzana. Evidentemente, no funcionaron. Luego de este viaje, empecé a hacer deporte constantemente y a comer muy poquito. Bajé un par de kilos pero ahí me estanqué. Mi frustración era cada vez más grande. Por primera vez llegue a una nutricionista que cambió mi forma de comer y logré lo que quería. Lamentablemente como sólo fue una “dieta”, cuando llegué al “peso ideal”, la dejé y como es de esperarse, después de un tiempo regresé a lo mismo. Luego de unos meses, un día tome la decisión de que esto se tenía que terminar y tenía que cambiar mi estilo de vida. Y fue esa decisión la que cambió todo. Empecé a interesarme por la nutrición, por el deporte y sobre todo, por el crecimiento personal. En cuanto a mi experiencia, les puedo asegurar que la dieta más perfecta y el deporte no funcionan, si uno no trabaja en si mismo, en sus creencias y en todos los otros aspectos importantes de su vida. Así, poco a poco fui regresando a mi peso y logré los resultados físicos que nunca antes había tenido. Y lo mejor de todo, es que fue un cambio para SIEMPRE. Me gustó tanto ver ese cambio en mi y aprender tantas cosas y darme cuenta de tantas cosas, que me empecé a interesar por enseñar esto a las personas. Amaba hablar con gente en la oficina y poderles dar consejos para su salud. Luego de un tiempo de investigación personal sobre el tema, decidí empezar mi formación. Primero me certifiqué como fitness coach para poder orientar a las personas mejor en la forma de comer y ejercitarse. Sin embargo, sabía que esto no era lo único que necesitaba aprender, ya que veía a muchas personas que tenían el plan de entrenamiento perfecto y la dieta ideal, pero lo que más les costaba era llevarlo a cabo. Había algo más que las personas necesitan saber, algo más profundo. Debido a esto, decidí estudiar Health Coaching. Por qué? Porque tenía el enfoque integral que completaba ese algo que sentía que faltaba, esas herramientas necesarias para encontrar la motivación y los medios para lograr hacer lo que nos proponemos. Aprendí que muchas veces comemos de más no necesariamente por hambre, sino porque queremos llenar algún vacío que podemos tener en un área importante de nuestra vida. Me di cuenta que cuando encontramos esa dificultad y la resolvemos, lograr nuestros objetivos de bienestar es solo una consecuencia.

Es así como hoy en día, a través del Health Coaching personalizado y mi marca Bien Conmigo, me dedico a compartir con las personas mis conocimientos para ayudarlas a adoptar un estilo de vida saludable que las haga sentirse bien consigo mismas por dentro y por fuera.