Prepara esto y verás cómo desaparece tu antojo por el snicker tradicional.

Estas barritas tienen proteína y grasa buena, la combinación perfecta para mantenernos satisfechas por más tiempo y decirle adiós a esos antojos de dulce.

Ingredientes para la primera capa (base):
1 1/2 tz de harina de almendras
1/3 tz de harina de avena
1/2 tz de mantequilla de maní natural (sin azúcares añadidos)
1/2 tz de miel
1/2 tz de proteína en polvo de vainilla (yo usé una vegana)
1/4 tz de leche de almendras sin azúcar

Ingredientes para la segunda capa:
1 tz de mantequilla maní natural (sin azúcares añadidos)
1/4 tz de dátiles deshuesados
2 cdas de miel
1 cda de azúcar de coco o panela
1/4 tz de leche de almendras
1 cdta de esencia de vainilla
1/2 cdta de sal de maras

Toppings:
1/2 tz de maní natural sin sal

Cubierta de chocolate:
2 barras de chocolate bitter a 70% o más

Preparación:

  1. Cubre con papel pergamino una bandeja de 10×10 cm
  2. En un bowl grande mezcla todos los ingredientes de la primera capa (base) con las manos.
  3. Coloca esta mezcla en la bandeja y presiona hasta cubrir toda la bandeja.
  4. Lleva al congelador por mínimo 30 minutos.
  5. Mientras tanto, coloca todos los ingredientes de la segunda capa en un procesador de alimentos y procesa hasta conseguir una masa homogénea. Agrega más leche de almendras si lo crees necesario.
  6. Coloca esta mezcla encima de la primera capa y expande.
  7. Agrega la 1/2 tz de maní encima de esta capa y presiona ligeramente.
  8. Lleva al congelador por 30 minutos.
  9. Derrite las barras de chocolate en una ollita agregando un chorrito de leche de almendras.
  10. Cubre una bandeja mediana con papel pergamino.
  11. Saca la bandeja de la congeladora y corta la masa en rectángulos (el tamaño depende de tu preferencia)
  12. Sumerge los rectángulos en el chocolate derretido hasta que estén bien cubiertos y anda colocándolos en la bandeja mediana (procura que todos los rectángulos queden separados)
  13. Finalmente lleva al congelador por 30 minutos más.

Estas barritas son ideales para un snack de media mañana porque nos llenan de energía. Trata de no exceder su consumo. Recuerda que porque sean saludables no significa que podemos comer ilimitadamente. Escucha a tu cuerpo y aprende a encontrar las porciones que te mantengan satisfecha (no llena!).